Alimentación BARF y prevención de enfermedades inflamatorias. La inflamación es un mecanismo natural del cuerpo. Cuando hay una infección, un golpe o una amenaza para el organismo, este responde activando un sistema de defensa para protegerse. Hasta aquí, todo bien. El problema aparece cuando esa inflamación deja de ser puntual y pasa a ser algo crónico. Muchos perros, gatos e incluso hurones conviven con inflamación interna sin que sus cuidadores lo sepan. ¿Las señales? Picores constantes, piel irritada, diarreas recurrentes, otitis, articulaciones doloridas, malestar general, apatía… síntomas que a veces asumimos como normales, pero no lo son.
Y aquí es donde entra la alimentación. Lo que ponemos en el plato cada día puede ser gasolina para inflamar el cuerpo o, por el contrario, la herramienta más poderosa para equilibrarlo. La dieta BARF —basada en comida real, cruda y natural— se ha convertido en una de las alternativas más interesantes para ayudar a prevenir procesos inflamatorios, favorecer la recuperación y mejorar la calidad de vida de nuestros animales.
Hoy queremos contarte por qué y cómo lo consigue.
¿Qué causa la inflamación en el organismo?
Hay muchas razones por las que un animal puede desarrollar inflamación, pero algunas de las más comunes están directamente relacionadas con la alimentación:
- Exceso de carbohidratos procesados (como cereales o harinas presentes en muchos piensos).
- Adictivos, conservantes y colorantes sintéticos, que requieren mayor esfuerzo de detoxificación por parte del hígado.
- Baja hidratación (el pienso apenas contiene agua y el cuerpo debe compensarlo).
- Deficiencia de nutrientes esenciales, como ácidos grasos omega 3, vitaminas naturales y enzimas digestivas.
Cuando un cuerpo está constantemente expuesto a alimentos poco biológicos para su especie, puede aparecer la inflamación de bajo grado: silenciosa, constante y muy difícil de detectar a simple vista.
La buena noticia es que cambiar su alimentación puede revertir este proceso.
¿Por qué la dieta BARF ayuda a reducir la inflamación?
La clave está en volver a lo natural. La dieta BARF respeta la biología del animal: es rica en proteínas animales frescas, grasas saludables, micronutrientes sin procesar y una humedad que facilita la digestión.
Veamos punto por punto qué hace que esta alimentación sea antiinflamatoria por naturaleza
1. Menos carbohidratos, más proteína animal real
Los perros, gatos y hurones son carnívoros o carnívoros facultativos. Su cuerpo no está diseñado para digerir grandes cantidades de grano o harinas vegetales. Sin embargo, estas son la base de muchos alimentos ultraprocesados. ¿El resultado? Sobrecarga metabólica, digestiones pesadas y mayor riesgo de inflamación interna.
Con BARF cambiamos el foco:
- Más proteína animal de calidad
- Menos hidratos vacíos
Su cuerpo vuelve a trabajar como debe y se reduce la inflamación derivada del exceso de carbohidratos.
2. Ácidos grasos omega-3: el antiinflamatorio más natural
El pescado azul, el aceite de salmón o las vísceras aportan omega-3, un nutriente clave para controlar la inflamación. Estos ácidos grasos ayudan a:
- Proteger articulaciones
- Mejorar la piel y el pelo
- Equilibrar el sistema inmune
- Reducir picores y alergias
Cuando el cuerpo recibe omega-3 natural y no versionado en suplementos sintéticos, la respuesta inflamatoria se modula mejor.
3. Vitaminas vivas y enzimas activas
La comida cruda conserva enzimas digestivas, vitaminas y antioxidantes que se destruyen con el calor. Un alimento vivo genera un cuerpo vivo. Esto se traduce en:
- Mejor digestión
- Mejor aprovechamiento de nutrientes
- Menos sobreesfuerzo del organismo
Menos residuos, menos inflamación.
4. Un intestino sano para una inflamación controlada
Más del 70% del sistema inmune está en el intestino. Cuando la microbiota está equilibrada, la inflamación se reduce. Cuando no lo está, se dispara.
La dieta BARF aporta bacterias beneficiosas, fibra natural de vegetales frescos y humedad suficiente para mejorar el tránsito. Esto favorece una flora intestinal diversa y estable —el mejor escudo antiinflamatorio que existe.
5. Hidratación natural
Un perro o gato que come pienso está permanentemente compensando falta de agua con la saliva y el sistema renal. En cambio, la comida natural contiene entre 60% y 75% de humedad, lo que reduce el estrés interno y ayuda a mantener riñones y sistema urinario en buen estado.
Menos tensión interna = menos inflamación.
¿Qué cambios puedes notar con una dieta natural?
Muchos tutores que transitan a BARF reportan mejoras progresivas en pocas semanas:
- Menos picores y piel más sana
- Digestiones más estables
- Mayor energía y vitalidad
- Heces más pequeñas y de mejor olor
- Reduce inflamación articular en perros senior
- Fortalecimiento del sistema inmune
No es una solución mágica instantánea. Es constancia. Es alimentar al cuerpo para que sane desde dentro.
¿Y si ya hay inflamación? ¿BARF puede ayudar igual?
Sí. Siempre con supervisión profesional si hay diagnóstico, pero la alimentación natural puede ser un gran aliado en patologías como:
- Dermatitis inflamatorias
- Alergias alimentarias
- Problemas articulares
- Inflamación intestinal
- Enfermedad inflamatoria crónica
- Otitis recurrentes
- Sobrepeso inflamatorio
Justamente porque no enmascara el problema, lo corrige desde el origen: la nutrición.
Inflamación no es solo un síntoma: es un mensaje. El cuerpo habla, y muchas veces lo hace a través de la piel, el intestino o el comportamiento. La alimentación BARF es una forma de escuchar esa señal y devolver al organismo lo que reconoce: comida fresca, sin procesar, con nutrientes naturales y sin aditivos que lo irriten.
Comer natural es prevenir.
Comer BARF es respetar su biología.
Y un cuerpo nutrido es un cuerpo que no necesita inflamar para defenderse.
En Naturabarf creemos en esa forma de cuidar.
Porque prevenir es amar.





