Dar de comer y nutrir no siempre es lo mismo.
Puede parecer una diferencia pequeña, incluso semántica, pero en realidad es una de las claves más importantes para entender la salud de nuestros perros, gatos y hurones.
Muchas mascotas comen todos los días, pero no todas están bien nutridas. Y esta diferencia explica por qué animales que aparentemente “no pasan hambre” desarrollan con el tiempo alergias, problemas digestivos, sobrepeso, apatía o enfermedades crónicas.
Hoy vamos a aclarar qué significa realmente nutrir, por qué no todo alimento nutre y cómo identificar si la dieta de tu peludo es verdaderamente completa.
Alimentar: cubrir el estómago
Alimentar, en el sentido más básico, significa dar algo de comer para que el animal no pase hambre. Es llenar el cuenco, aportar calorías y mantener una rutina diaria.
El problema es que:
- Llenar el estómago no garantiza salud
- Aportar calorías no significa aportar nutrientes
- Comer todos los días no equivale a estar bien nutrido
Muchos alimentos industriales cumplen con el objetivo de alimentar: sacian, aportan energía rápida y son cómodos. Pero eso no significa que cubran las necesidades reales del organismo a largo plazo.
Nutrir: alimentar cada célula del cuerpo
Nutrir va mucho más allá. s-Significa aportar los nutrientes que el cuerpo necesita para funcionar correctamente, mantenerse fuerte, repararse y defenderse.
Una dieta que nutre:
- Aporta proteínas de calidad y biodisponibles
- Contiene grasas saludables
- Incluye vitaminas y minerales en su forma natural
- Respeta el sistema digestivo del animal
- No genera inflamación constante
Cuando una mascota está bien nutrida, su cuerpo no solo sobrevive: funciona como está diseñado.
¿Por qué muchos animales están alimentados pero mal nutridos?
El principal motivo es el tipo de comida que consumen.
La mayoría de los piensos:
- Se cocinan a altas temperaturas
- Pierden enzimas y nutrientes naturales
- Necesitan suplementos sintéticos para “reconstruir” la fórmula
- Incluyen ingredientes que el animal no reconoce biológicamente
Esto obliga al organismo a adaptarse continuamente y puede generar carencias silenciosas con el tiempo.
El problema del ultraprocesado
Cuando un alimento se procesa en exceso:
- Las proteínas se desnaturalizan
- Se oxidan las grasas
- Las vitaminas se destruyen
Por eso, muchos piensos necesitan añadir vitaminas y minerales artificiales al final del proceso. Técnicamente “cumplen” con unos valores nutricionales, pero no siempre son bien absorbidos.
El cuerpo no funciona igual con nutrientes vivos que con nutrientes sintéticos.
La biodisponibilidad: la gran olvidada
No importa solo qué nutrientes hay, sino cuánto de ellos puede aprovechar el cuerpo.
Por ejemplo:
- El hierro de la carne se absorbe mucho mejor que el hierro añadido
- El calcio de un hueso carnoso es más asimilable que el carbonato cálcico
- Las vitaminas naturales trabajan en sinergia, las sintéticas lo hacen aisladas
Una dieta puede parecer completa en papel y no serlo en la práctica.
Nutrir también es cuidar el intestino
Más del 70% del sistema inmunológico vive en el intestino. Si la dieta no respeta el sistema digestivo, no puede haber una buena nutrición.
Cuando la alimentación es adecuada:
- La microbiota se equilibra
- Mejora la absorción de nutrientes
- Disminuye la inflamación
- El cuerpo se vuelve más resistente
Nutrir es pensar en el intestino como el centro de la salud, no solo en el plato.
¿Qué hace que una dieta sea realmente completa?
Una dieta completa no es la que tiene más ingredientes, sino la que respeta la biología del animal.
En el caso de perros, gatos y hurones, una dieta completa debe incluir:
- Proteínas animales de calidad
- Grasas saludables
- Huesos carnosos (o fuentes naturales de calcio)
- Vísceras, que son el multivitamínico natural
- Variedad de especies a lo largo del tiempo
La variedad es clave para evitar déficits y excesos.
Alimentar con BARF: volver a lo esencial
La dieta BARF no intenta “imitar” el pienso. Hace justo lo contrario: vuelve al origen.
Al basarse en alimentos crudos y frescos:
- Mantiene enzimas vivas
- Aporta nutrientes en su forma natural
- Mejora la digestión
- Reduce la carga inflamatoria
Por eso muchos animales mejoran incluso sin “hacer nada más”, simplemente cambiando la base de su alimentación.
Señales de que una mascota está bien nutrida
Más allá de las analíticas, el cuerpo habla. Algunas señales claras de buena nutrición son:
- Pelo brillante
- Piel sana
- Heces firmes y con poco olor
- Energía estable
- Buen tono muscular
- Sistema inmune fuerte
No son casualidades, son consecuencias de una nutrición adecuada.
Alimentar bien no siempre es hacerlo perfecto
Nutrir no significa obsesionarse ni hacerlo todo de golpe. Significa:
- Elegir mejor
- Entender qué necesita tu animal
- Observar sus respuestas
- Ajustar cuando sea necesario
Cada mascota es única, y una buena nutrición también es flexible y adaptada.
Alimentar es automático.
Nutrir es un acto de responsabilidad.
Cuando entendemos la diferencia, dejamos de buscar soluciones rápidas y empezamos a construir salud a largo plazo.
En Naturabarf no solo ofrecemos comida natural, sino conocimiento y acompañamiento para que puedas tomar decisiones informadas y dar a tu mascota lo que realmente necesita.
Porque una dieta completa no se mide solo en calorías…
se mide en bienestar, equilibrio y vida.





